Delicias, Chih.– Con el objetivo de mantener la atención de los estudiantes en sus actividades académicas y prevenir situaciones de violencia digital, entró en vigor una disposición que restringe el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos personales durante la jornada escolar.
La medida contempla a todos los integrantes de la comunidad educativa, por lo que no solamente aplica para alumnos, sino también para docentes, personal administrativo y de mantenimiento, quienes deberán evitar el uso de estos aparatos durante sus actividades laborales.
El coordinador de Educación en la región Centro Sur, Ricardo Robles, explicó que esta disposición corresponde al Acuerdo 09/09/26, publicado en el Diario Oficial de la Federación el pasado 22 de septiembre y cuya entrada en vigor se estableció para el 3 de noviembre.
Robles señaló que las escuelas ya habían comenzado a trabajar en la socialización de esta medida mediante reuniones de Consejo Técnico y encuentros con padres de familia; sin embargo, deberán continuar informando a las familias y adecuando sus acuerdos de sana convivencia, antes conocidos como reglamentos escolares.
El funcionario aclaró que no se trata de una prohibición absoluta, sino de regular el uso de los dispositivos para que puedan convertirse en herramientas de aprendizaje e investigación, en lugar de representar una distracción durante las clases. También destacó que uno de los objetivos es prevenir la violencia digital, como el acoso entre compañeros, la difusión de fotografías sin consentimiento y los retos virales que pueden poner en riesgo a los estudiantes.
Respecto a las consecuencias por incumplir la disposición, Ricardo Robles indicó que cada plantel podrá establecer medidas dentro de sus acuerdos de sana convivencia, que pueden ir desde el retiro temporal del dispositivo hasta que los padres de familia acudan por él, hasta otras acciones de acompañamiento cuando existan conductas reiteradas o situaciones de violencia. Aclaró que no se busca castigar ni emprender una persecución contra los estudiantes, sino generar conciencia y responsabilidad.
Finalmente, puntualizó que la regulación también contempla al personal educativo, incluidos maestros, administrativos y trabajadores de mantenimiento, quienes deberán concentrarse en sus funciones y evitar distracciones durante la jornada escolar. El propósito, reiteró, es fortalecer los espacios educativos seguros, proteger la integridad de niñas, niños y jóvenes y favorecer su aprovechamiento académico
El acuerdo establece condiciones diferenciadas según el nivel educativo: en educación básica restringe el uso durante toda la jornada, salvo excepciones; en media superior regula principalmente el uso no pedagógico, y en superior promueve el uso responsable respetando la autonomía institucional.
Edición: Mayra Hermosillo