El exmandatario venezolano Nicolás Maduro, detenido en Estados Unidos junto a su esposa Cilia Flores desde el pasado 3 de enero, envió un mensaje de resistencia a través de sus abogados asegurando que ambos se encuentran "bien" y se consideran "unos luchadores". Su hijo, el diputado Nicolás Maduro Guerra, transmitió estas palabras este domingo 11 de enero de 2026 durante una reunión con el PSUV, donde enfatizó que el liderazgo de su padre permanece moralmente íntegro tras el cierre del 2025.
El parlamentario denunció el uso de una "fuerza desproporcionada" en la captura realizada en Caracas por fuerzas de Washington, calificando el evento como una persecución política mientras expresaba su respaldo a Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia encargada en este inicio del 2026.
En el ámbito judicial, Maduro se declaró "no culpable" en este arranque del 2026 y afirmó ser un "prisionero de guerra" ante los cargos de narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína que le imputa el tribunal del Distrito Sur de Nueva York. La acusación formal, actualizada este 10 de enero de 2026, también señala a Cilia Flores por presunta participación en el tráfico de estupefacientes, marcando un hito en la justicia estadounidense.
Durante su primera comparecencia, el líder chavista insistió en su legitimidad como presidente, mientras la administración de Donald Trump justifica el proceso como una victoria contra el crimen organizado transnacional. La defensa legal se prepara para un juicio histórico que definirá el futuro político de la región durante este nuevo ciclo anual del 2026.