Con lágrimas en los ojos y las manos llenas de pedazos de madera quemada, Agustín observaba impotente los restos del jacal que perdió la tarde de este viernes tras registrarse un fuerte incendio debajo del puente de los Lotes Urbanos.
El hombre, quien habitaba el lugar junto a un amigo originario de Durango, no podía contener el dolor al ver cómo el fuego arrasó con todo lo poco que tenía: su ropa, tres pares de zapatos y diversos artículos que personas de buen corazón le regalaban.
Sin embargo, quienes lo conocen aseguran que Agustín rara vez se quedaba con esas cosas, pues prefería compartirlas o regalarlas a otras personas que también lo necesitaban.
Ya qué puedo hacer, ya nada”, repetía entre sollozos mientras caminaba entre los restos calcinados.
El incendio provocó una intensa movilización de cuerpos de emergencia y bomberos, además de generar alarma entre ciudadanos debido a la enorme columna de humo negro que podía apreciarse desde distintos sectores de la ciudad.
Tras varios minutos de labores, los elementos lograron sofocar las llamas, aunque para entonces el pequeño hogar improvisado ya había sido consumido casi en su totalidad.
La escena conmovió a quienes se encontraban en el lugar, pues Agustín, aun en medio de la tragedia, solo recogía en silencio los restos de madera quemada de aquello que alguna vez fue su refugio.
Mayra Hermosillo González