En la última semana, la Fiscalía General de la República (FGR) cateó corralones donde era almacenando combustible robado (huachicol) en cuatro municipios del estado: Aldama, Chihuahua, Cuauhtémoc y Riva Palacio, y fueron detenidas seis personas, actualmente bajo proceso.
Las intervenciones de la fiscalía federal, de acuerdo con fuentes internas, fueron en dos operativos distintos, que incluyeron también a dos gasolineras de Delicias y Chihuahua, que operan bajo la marca Black Gold, pero no son propiedad de la misma, sino que tienen razones sociales distintas.
Los investigaciones contra el robo de hidrocarburos, realizados la semana pasada, derivaron en las diligencias en lugares detectados como sitios de almacenamiento en esos municipios, pero los resultados no han sido dados a conocer de manera oficial porque forman parte de procesos de investigación más amplios.
De manera oficial, la FGR en Chihuahua dio a conocer que es la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) la que concentra las investigaciones y dará a conocer los resultados en las próximas semanas.
Sin embargo, fuentes extraoficiales confirmaron a El Diario que en dichos operativos realizados durante la semana pasada, fueron cateados corralones; también detuvieron a personas no identificadas y aseguraron vehículos, tanques e instrumentos para el robo de combustible.
Los detenidos, de acuerdo con las fuentes, no tienen relación alguna con las gasolineras ni con la marca Black Gold.
Como parte de uno de los operativos, indicaron, fueron intervenidas dos estaciones gasolineras, una en Chihuahua en la 20 de Noviembre e Independencia y otra en Delicias, en la avenida Sexta Oriente, ambas con operación bajo la marca comercial Black Gold, pero no propiedad de la misma, pues ésta no tiene el giro de comercialización de hidrocarburos.
Dichas gasolineras fueron intervenidas el sábado pasado en la mañana, aunque la información de su clausura fue confirmada hasta ese día por la noche, y hasta ayer continuaban sin operación.
Los establecimientos tienen otras razones sociales y propietarios, a quienes la FGR les requirió información de inventarios, compras y ventas, para cotejar con las investigaciones realizadas y el huachicol asegurado, pero hasta hasta ayer no había evidencia que de alguna de ellas comercializara hidrocarburos robados, que son rastreables mediante procedimientos químicos que realizan Pemex y las instancias investigadoras.