Delicias, Chih.– La preocupación y la impotencia crecen entre docentes y madres de familia del jardín de niños Juan Newberry, de la colonia Nuevo Delicias, luego de que el plantel registrara su sexto ingreso no autorizado desde junio, situación que ha dejado daños, instalaciones deterioradas y hasta los baños sin suministro de agua.
La maestra Mayra Morales, encargada del plantel, explicó que durante el incidente más reciente no se llevaron objetos, pero sí ocasionaron diversos daños. Sin embargo, en ocasiones anteriores han sustraído tubería de cobre, llaves de lavabo, productos de limpieza, material didáctico, bombas y motores de aires acondicionados, además de intentar retirar un minisplit.
“Por lo general es más el daño que provocan que el valor de lo que se llevan”, señaló la docente.
Uno de los principales problemas actualmente es que el jardín se quedó sin agua en los baños, debido al robo de la tubería, afectando directamente a los pequeños que diariamente acuden al plantel.
Las docentes señalaron que ya se han realizado los reportes correspondientes y que como medida preventiva se les recomendó instalar cámaras de seguridad, por lo que ya analizan la posibilidad de colocarlas.
A esto se suma que durante la tarde y noche suelen estacionarse camiones frente al jardín, situación que, de acuerdo con las maestras, reduce la visibilidad hacia el plantel y dificulta que los rondines de seguridad permitan detectar alguna situación irregular.
Pero la preocupación aumentó al señalar que los últimos ingresos no solamente han ocurrido durante la noche: aseguran que durante los últimos tres días se han registrado entradas al plantel incluso durante el día.
Docentes y madres de familia hicieron un llamado a las autoridades para reforzar la vigilancia y dar seguimiento a los reportes, pues consideran que seis incidentes en pocos meses representan un golpe importante para un plantel pequeño que cuenta con recursos limitados.
“Es un coraje, una impotencia porque no nos permiten avanzar en las cosas del kínder”, expresó una madre de familia, quien pidió apoyo para evitar que los recursos destinados a mejorar las instalaciones terminen siendo utilizados una y otra vez en reparar los daños ocasionados.
Las integrantes de la comunidad escolar insistieron en que el problema no solamente representa pérdidas materiales, sino que termina afectando directamente a los niños, quienes actualmente enfrentan carencias dentro de un espacio que debería mantenerse en condiciones adecuadas y seguras.
El llamado es a las autoridades para incrementar los recorridos preventivos y buscar medidas que permitan evitar que el jardín continúe siendo blanco de estos hechos.
Edición: Mayra Hermosillo