Una alumna de la Escuela Secundaria Técnica 52 ingirió parte de un limpiador de pisos luego de que una compañera presuntamente se lo ofreciera haciéndole creer que se trataba de una bebida, situación que movilizó a sus padres y derivó en su traslado a un hospital particular.
De acuerdo con la directora del plantel, Rita Hernández Luján, una estudiante llevó una botella con una etiqueta que aparentaba ser de una bebida y retó a su compañera a tomar de ella. La alumna que hizo la supuesta broma únicamente acercó el envase a su boca, mientras que la otra estudiante sí alcanzó a ingerir parte del contenido.
La afectada acudió al área de Trabajo Social para reportar lo ocurrido y posteriormente fue enviada a enfermería, donde manifestó sentirse mal. Inicialmente señaló que había escupido el líquido, pero después reconoció que sí había ingerido una parte y que había devuelto otra. Ante ello, el personal escolar notificó de inmediato a sus padres y recomendó que recibiera atención médica.
Hernández Luján explicó que se elaboró la documentación correspondiente al seguro escolar; sin embargo, los padres decidieron trasladar a su hija a un hospital particular, al considerar que no estaban recibiendo el servicio médico que necesitaba. Según lo informado por la directora, los padres de la alumna involucrada acordaron cubrir la totalidad de los gastos médicos.
La directora señaló que la estudiante afectada se encuentra fuera de peligro y permanece bajo observación médica. Indicó que, de acuerdo con la comunicación más reciente con la madre de familia, la menor presentaba dolor de cabeza y anteriormente había referido molestias en el pecho.
Como parte de las medidas tomadas, la alumna señalada por realizar la broma recibió una sanción escolar y será enviada temporalmente a la modalidad de educación a distancia. Además, ambas estudiantes serán canalizadas al Departamento de Prevención del Delito, donde se contempla brindar orientación a los alumnos y a sus padres de familia, así como determinar si requieren atención adicional.
La directora hizo énfasis en la importancia de evitar este tipo de conductas, pues una broma que pudiera parecer inofensiva puede poner en riesgo la salud de otra persona y tener consecuencias importantes dentro y fuera del entorno escolar.
Edición: Mayra Hermosillo