En el municipio de Sonoyta, Sonora, se reportó el hallazgo de nueve fosas clandestinas que contenían más de 30 restos humanos, como resultado de jornadas de búsqueda realizadas entre marzo y abril, durante este fin de semana, en el noroeste del estado.
Algunos de los restos fueron encontrados completos, mientras que otros se localizaron fragmentados, en zonas de difícil acceso y sin señal telefónica, lo que dificultó la comunicación inmediata con las autoridades.
Entre los restos también se recuperaron objetos personales, como ropa, tarjetas y anillos, que podrían ser clave para la identificación de las víctimas. Los colectivos señalaron que cada hallazgo representa una oportunidad para avanzar en la localización de personas desaparecidas en la región.
Los grupos de búsqueda hicieron un llamado a familiares de personas desaparecidas para aportar muestras de ADN, con el fin de facilitar la identificación forense de los restos humanos.
información: Tiempo