Cualquier incremento sin sustento suficiente a los precios de productos básicos, como la tortilla, afectará el bolsillo de millones de familias mexicanas y también la viabilidad de miles de negocios y empresas que ya operan con márgenes reducidos, advirtió ayer la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur).
El presidente de ese organismo, Octavio de la Torre, llamó a las autoridades a tener “bajo la lupa” a todos aquellos comercios o empresas que intenten abusar de los niveles de inflación para encarecer sus productos.
“La tortilla forma parte de la mesa de millones de hogares mexicanos; por eso cualquier incremento afectará no solamente el bolsillo de las familias”, sino también a negocios familiares y otras empresas “que y dependen del consumo local, del transporte y de condiciones mínimas de estabilidad”, dijo el presidente de la Concanaco.
El martes, el Consejo Nacional de la Tortilla (CNT) amagó con subir entre dos y cuatro pesos el precio del kilo de la tortilla; luego, la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla (UNIMT) negó el incremento y señaló que esta intención no coincidía con la realidad del mercado y contravenía el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla.
Al respecto, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó en su conferencia mañanera que no hay motivos que sustenten un aumento en el precio de la tortilla, mientras la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) plantearon que no ha habido alzas del grano ni de la harina de maíz que justifiquen un alza.
“Ajustar márgenes”
En conferencia, Octavio de la Torre explicó que la tortilla es un insumo esencial para la “economía real” y diversas actividades productivas en todo México.
“Cualquier incremento o abuso tiene un impacto directo en la cadena productiva nacional, principalmente cuando se trata de productos de la canasta básica” y los energéticos.
Hizo un llamado a todos los miembros del sector privado a apoyar de forma más decidida a millones de personas que atraviesan una situación complicada por la situación económica mundial “y a generar un mayor equilibrio sin que se generen mayores costos para los mexicanos”.
Incluso planteó que las empresas deben analizar si pueden ajustar “un poco más sus márgenes” para que la población no resienta los estragos de la inflación y las presiones económicas que derivan del conflicto en Medio Oriente.
La Jornada