En el marco de sus fiestas patronales, el Gobierno Municipal reconoce el legado de esta comunidad, cuyo nombre nació del antiguo Molino de Nixtamal del padre Rincón y del esfuerzo de generaciones de familias trabajadoras.
En el marco de las fiestas patronales de El Molino Rinconeño, el Gobierno Municipal de Meoqui reconoce la historia, identidad y legado de esta comunidad, cuyo origen está ligado al antiguo Molino de Nixtamal del padre Rincón, construcción que dio nombre a la localidad y de la cual aún permanecen vestigios.
“Cada comunidad de Meoqui tiene una historia que merece ser contada y preservada. El Molino Rinconeño representa el esfuerzo de generaciones de familias trabajadoras que han contribuido al desarrollo de nuestro municipio y que hoy mantienen vivas sus tradiciones e identidad”, expresó la alcaldesa Miriam Soto.
De acuerdo con la reseña histórica elaborada por el Prof. Francisco González Carrasco, la comunidad se encuentra ubicada sobre el histórico Camino Real de Tierra Adentro, y su nombre surge por el molino de nixtamal propiedad del padre Rincón y su familia, considerado una de las primeras edificaciones de este tramo y un punto de referencia para quienes transitaban por la región.
Con el paso de los años, El Molino Rinconeño fue creciendo con la llegada de numerosas familias dedicadas principalmente a la agricultura y la ganadería, actividades que dieron identidad y desarrollo a la comunidad mediante la producción de forrajes, melón, sandía, chile, cebolla, nuez pecanera, hortalizas, así como leche y carne.
Actualmente, la comunidad alberga una importante población rarámuri conformada por 25 familias, quienes impulsan la empresa comunitaria Napawica, dedicada a la elaboración de productos derivados del maíz, como pinole, totopos y galletas, fortaleciendo sus tradiciones con el respaldo del Gobierno Municipal.
Asimismo, niñas y niños reciben educación preescolar y primaria a través del Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE), mientras que el templo dedicado a la Virgen del Carmen continúa siendo un símbolo de fe y unión para las familias de la localidad.
En los últimos años, El Molino Rinconeño ha experimentado un importante crecimiento económico con la instalación de empresas relacionadas con el sector agroindustrial, además de consolidarse como sede del tradicional Día de la Alfalfa, evento de relevancia para el campo chihuahuense.
Hoy, la comunidad cuenta con servicios básicos como agua potable, drenaje, alumbrado público, recolección de basura, vialidades pavimentadas y espacios públicos. Entre las obras más recientes destaca la construcción de su plaza principal y las letras de identidad, inauguradas durante la presente administración municipal, fortaleciendo el sentido de pertenencia entre sus habitantes.
Además de su riqueza histórica, El Molino Rinconeño conserva leyendas que forman parte de la tradición oral de la región, transmitidas de generación en generación y que enriquecen el patrimonio cultural de esta comunidad.
Boletín de Prensa