El padre de una menor víctima de abuso sexual manifestó su inconformidad luego de que el hombre condenado por el delito no fuera enviado a un centro penitenciario y, en cambio, se le impusiera la medida de prisión domiciliaria.
De acuerdo con su testimonio, los hechos ocurrieron entre finales de 2024 y marzo de 2025, cuando su hija, quien entonces tenía entre seis y siete años de edad, acudía con frecuencia a una tienda de abarrotes ubicada frente a su domicilio en Meoqui. Fue después de que la niña comenzó a negarse a acudir al establecimiento cuando reveló a su padre que el propietario de casi 70 años de edad, presuntamente realizaba tocamientos indebidos.
Tras la denuncia, el padre señaló que las evaluaciones periciales y la atención especializada brindada por la Fiscalía de las Mujeres fortalecieron la investigación, dando paso al proceso penal.
Explicó que, después de varios meses de audiencias y recursos legales promovidos por la defensa, el tribunal emitió un fallo condenatorio. Sin embargo, afirmó que el responsable no ingresará a prisión, ya que la autoridad determinó imponerle únicamente la medida de prisión domiciliaria, situación que consideró injusta dada la gravedad del delito.
El padre aseguró que decidió hacer público el caso para advertir a otras familias sobre los riesgos de dejar que niñas y niños acudan solos a establecimientos cercanos, aun cuando sean atendidos por vecinos o personas conocidas.
Asimismo, pidió a las autoridades garantizar que este tipo de casos reciban sanciones acordes con la gravedad de los hechos y reiteró que su principal objetivo es evitar que otras menores sean víctimas de situaciones similares.
Edición: Mayra Hermosillo González