Saucillo, Chihuahua.– Luego de que durante el pasado fin de semana se hiciera pública una denuncia sobre presuntos actos de violencia física y psicológica contra aspirantes a ingresar a la Escuela Normal Rural de Saucillo, Chihuahua, continúan surgiendo testimonios que cuestionan los métodos utilizados durante las llamadas clases de inducción.
En entrevista exclusiva con Código Tres, una de las jóvenes que participó en este proceso relató que, además de las actividades físicas, habría enfrentado situaciones que considera maltrato psicológico, presión excesiva y dificultades para recibir atención médica.
La aspirante, cuya identidad se reserva por tratarse de una estudiante en proceso de ingreso a la institución, aseguró que durante las actividades habría sido obligada a comer aun cuando presentaba malestares estomacales.
“En dos ocasiones me quise levantar a vomitar y no me lo permitieron porque me tenía que acabar la comida antes de salir”, relató.
También señaló que el acceso a la enfermería habría sido limitado y que, cuando alguna estudiante manifestaba sentirse mal, debía pasar por distintas personas antes de recibir atención.
Denuncia presión psicológica
La joven explicó que durante las conferencias y actividades de inducción se les habría hecho sentir que abandonar el proceso representaría una muestra de debilidad.
De acuerdo con su testimonio, algunas de las encargadas les habrían dirigido expresiones despectivas, cuestionando su capacidad para soportar las actividades y comparándolas con generaciones anteriores.
La aspirante aseguró además que las actividades físicas eran extenuantes y que en ocasiones no tenían horarios definidos para descansar, lo que habría provocado cansancio y lesiones entre algunas participantes.
La joven relató que el pasado 12 de agosto, entre la una y dos de la madrugada, dos de sus compañeras habrían sufrido lesiones mientras realizaban actividades en la parte trasera de las instalaciones.
Según su versión, ambas fueron trasladadas al área de enfermería y permanecieron ahí hasta días después, cuando finalmente pudieron salir para continuar con su atención.
La entrevistada afirmó que otras aspirantes también abandonaron el proceso y que, hasta el momento, varias de ellas desconocen con precisión las condiciones en que otras compañeras se retiraron.
Otro de los señalamientos realizados por la aspirante es que durante el proceso de inducción las jóvenes tendrían restricciones para comunicarse con sus padres.
La estudiante afirmó que no cuentan con libertad para establecer contacto con sus familiares y que hacerlo podría derivar en algún tipo de castigo dentro del proceso.
“Nos quitan la comunicación y no nos avisan, no nos dicen que vamos a tener este tipo de situación”, expresó.
La joven explicó que ingresó con la expectativa de formarse como maestra, debido a que conocía los apoyos y beneficios relacionados con estudiar en una institución de este tipo, pero aseguró que la experiencia durante la inducción ha sido distinta a lo que esperaba.
“No entiendo cómo esto nos prepara para ser maestras”
Consideró que una persona que se está preparando para trabajar con niños debería recibir herramientas educativas y formativas, por lo que manifestó su desacuerdo con actividades que, según su testimonio, son excesivamente pesadas o implican presión física y psicológica.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades educativas y a los responsables de la institución para revisar lo que ocurre durante estas actividades y garantizar que las aspirantes reciban un trato digno.
“Están a cargo de otras personas que todavía no están preparadas. No está bien que estén haciendo abuso de su poder”, expresó.
La entrevista estará disponible hoy a las 8:00pm en nuestro noticiero en vivo Código Tres Las Noticias
Edición: Mayra Hermosillo