CHIHUAHUA. – “Lo cortés no quita lo valiente…”, dijo el virtual candidato de Morena a la gubernatura, Cruz Pérez Cuéllar, cuando el periodista de Latinus que trasmitía desde Chihuahua, Claudio Ochoa, bromeó con él preguntándole si había visto y saludado a su rival del PAN, Marco Bonilla.
Ochoa Huerta acababa de entrevistar a Bonilla Mendoza, pero, dijo, con las luces del set no había alcanzado a observar la escena, ese encuentro con Pérez Cuéllar, quien seguía en su lista de invitados en vivo ayer por la mañana.
“Nos saludamos, normal. Desde abajo nos saludamos”, complementó el juarense al comenzar a responder al periodista, quien llegó preparado con una batería de preguntas sobre los problemas de seguridad, del agua y de los municipios que gobernaron mientras aspiraban a encabezar el Ejecutivo estatal.
El encuentro de los alcaldes con licencia de Juárez y de la capital fue alrededor de las 8:00 de la mañana de ayer en el lobby del viejo hotel San Francisco (hoy Delta Hotel by
Marriott, atrás de la Catedral), donde habían sido citados para entrevista con la famosa plataforma informativa que dirige Carlos Loret de Mola.
Ocurrió en la puerta de los elevadores, casual, sin esperarlo y sin la cantidad habitual de fotos que les toman en sus respectivos equipos, para ilustrar boletines de prensa o difundir por las redes sociales.en este caso sólo hubo una imagen, algo “movida” pero con la suficiente nitidez para documentar el encuentro que ninguno quería.
Pérez Cuéllar llegó con saco de cuadritos entre grises y morados, camisa blanca, pantalón gris y zapatos negros; Bonilla también casual con zapatos beige y conjunto oscuro.
Se saludaron de mano y de abrazo, con diplomática y política sonrisa, según el relato de quienes presenciaron el encuentro antes de subir a donde los esperaba el equipo de luces, cámara y micrófonos de Ochoa Huerta. Intercambiaron algunas cuantas palabras y acudieron civilizadamente a la cita que tenían con el periodista.
Ya en el set montado para la trasmisión en vivo, entró primero Bonilla Mendoza a la entrevista que, fuera de las cámaras, seguía el morenista de Juárez.
Después de hacer una introducción muy ágil y bien sintetizada de la situación política en Chihuahua, Ochoa planteó interrogantes críticas al panista durante unos 15 minutos al aire, que el virtual candidato a la gubernatura no desaprovechó para responder con algunos ataques a la 4T, a Morena, al Gobierno federal.
Tras una breve nota de la reciente decisión del Instituto Estatal Electoral (IEE) para garantizar que sean postuladas mujeres en municipios donde nunca han gobernado las mujeres -resolución que atacaron los partidos políticos, que siempre hablan de equidad de género, pero reniegan cuando deben hacerla realidad-, el periodista dio la bienvenida al morenista.
Antes, según el relato de quienes estuvieron presentes, Bonilla se despidió de Pérez Cuéllar y del personal que lo recibió en el set, pues ya terminada su entrevista no tuvo necesidad de quedarse a escuchar qué decía su rival.
Por un tiempo similar, el de Morena pudo responder a la batería de preguntas bien articuladas del periodista de Latinus y aprovechar para defenderse y atacar, a su vez, directo a su contrincante azul, a su administración y a la gestión de la gobernadora, Maru Campos.
El intercambio comenzó con la fugaz mención -medio en broma, medio en seriosobre cómo se habían saludado Cruz y Bonilla, pero el juarense, tras decir la clásica frase sobre la cortesía, no perdió ni un segundo para desacreditar al panista.
Acabado el programa y cuando cada uno se fue por su lado, la versión de que ocurrió ese encuentro casual no grabado ni fotografiado habitualmente sí fue confirmada por varios de los testigos.
“Hasta yo me quedé con ganas de ver eso. Las luces me taparon horrible”, dijo Claudio Ochoa cuando le fue solicitada la imagen del cara a cara accidental de Cruz y Bonilla, que había sido su culpa. Pero no faltó quién sí hubiera captado el momento, esa foto que ninguno de los dos candidatos quería.